Hay dos tiempos de angustia. El primero sucede antes del fin del tiempo de gracia; el segundo sucede después. Al primer período también se lo llama “el pequeño tiempo de angustia”. Quizás un término más preciso sería “el tiempo de angustia previo”, en vista de que el gran tiempo de angustia, cuando se derramarán las plagas, viene después. El tiempo de angustia previo dura un corto período, y será seguido por el “tiempo de angustia cual nunca fue” (Dan. 12:1), el cual será aún más corto.


Textos bíblicos

“Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución”.

2 Timoteo 3:12.

“Vi a otro ángel descender del cielo con gran poder, y la tierra fue iluminada con su gloria. Y clamó con potente voz: ‘¡Ha caído, ha caído la gran Babilonia! Y se ha vuelto habitación de demonios, guarida de todo espíritu impuro, y albergue de toda ave sucia y aborrecible. […]’. Y oí otra voz del cielo que decía: ‘¡Salgan de ella, pueblo mío, para que no participen de sus pecados y no reciban de sus plagas! […]’ ”.

Apocalipsis 18:1-4, NRV 2000.

Espíritu de profecía

“Vi que Dios tenía hijos que no reconocen ni guardan el sábado; [pero] no han rechazado la luz referente a ese día. [Además vi que] al comenzar el tiempo de angustia fuimos llenados con el Espíritu Santo cuando salimos a proclamar más plenamente el sábado. Esto enfureció a las otras iglesias […], pues no podían refutar la verdad del sábado. En ese momento, todos los escogidos de Dios, comprendiendo claramente que poseíamos la verdad, salieron y sufrieron la persecución con nosotros. Vi espada, hambre, pestilencia y gran confusión en la Tierra. Los impíos pensaron que nosotros habíamos acarreado el castigo sobre ellos, y se levantaron y reunieron en consejo para raernos de la Tierra, pensando entonces que así cesarían los males”.

Primeros escritos, sección I, cap. 2 (“Visiones subsiguientes”).

“La frase ‘al comenzar el tiempo de angustia’ […] no se refiere al tiempo cuando comenzarán a derramarse las plagas, sino a un corto período precisamente antes de que sean derramadas, mientras Cristo está en el Santuario. En ese tiempo, mientras se esté cerrando la obra de la salvación, vendrá aflicción sobre la Tierra, y las naciones se airarán, pero serán mantenidas en jaque para que no impidan la obra del tercer ángel. En ese tiempo descenderá la ‘lluvia tardía’, o refrigerio de la presencia del Señor, para dar poder a la gran voz del tercer ángel, y preparar a los santos a fin de que puedan subsistir durante el período cuando serán derramadas las siete plagas postreras”.

Primeros escritos, sección II, cap. 1 (“Una explicación”).


¿Ya los leíste?

Eventos de los últimos días

Elena de White

Cap. 10: “El pequeño tiempo de angustia”.

Atrévete a pedir más

Melody Mason

Adquiérelos aquí.

Responder a Comentario

Tu correo electrónico no sera publicado.