El gran desafío misionero para 2023 y 2024.

Impacto Esperanza 2022 llegó a su fin. Llevamos el mensaje de Apocalipsis 14 a toda Sudamérica. El libroLa última invitación alcanzó a miles de personas. La iglesia salió a las calles, a los edificios, a las casas, al campo y a las islas. Niños, jóvenes y familias estuvieron presentes y activos, llevando este valioso pan de vida, tanto de manera física como virtual. Yo mismo tuve la dicha de ser parte de tres impactos este año, con distintas instituciones. ¡Muchas gracias, querida iglesia, por la participación de todos! Entre 2007 y 2022 se difundieron más de 328.000.000 de libros y revistas. ¡Dios ha hecho y hará maravillas!

Tenemos un reto para los años 2023-2024, junto con la iglesia en el mundo: distribuir masivamente el libro El conflicto de los siglos. Se preguntarán qué tan importante es este libro para hoy. Veamos lo que dijo Elena de White al respecto:

“Se me ha mostrado […] que debía dedicarme a escribir los importantes asuntos que deben llamar la atención de muchos a los importantes acontecimientos que han de ocurrir en las escenas finales de la historia de este mundo […].

“Aprecio El conflicto de los siglos más que la plata y el oro, y deseo grandemente que sea llevado ante la gente. Mientras escribía el manuscrito, estaba consciente de la presencia de los ángeles de Dios.

El conflicto de los siglos debe ser ampliamente difundido. Contiene la historia del pasado, el presente y el futuro. En su bosquejo de las escenas finales de la historia de esta Tierra, presenta un poderoso testimonio en favor de la verdad. Estoy más ansiosa de ver una amplia circulación de este libro que de cualquier otro que yo haya escrito; porque, en El conflicto de los siglos, el último mensaje de amonestación al mundo es dado más distintamente que en cualquier otro de mis libros” (El colportor evangélico, pp. 146, 147).

En 2019, mientras buscaba algo en su caja de herramientas, Paulo (que vive en Pouso Alegre, Estado de Minas Gerais, Brasil) encontró un ejemplar de El conflicto de los siglos. Luego, dejó el libro en la sala. María, su esposa, quedó impactada por el título. No tardó mucho en leer todo el libro. Más que leerlo, lo devoró como un hambriento que ha encontrado pan. Cada palabra era como vitaminas y energía que le traía vitalidad.

Poco tiempo después, dos jóvenes del programa Un año en misión comenzaron a estudiar la Biblia con ella. Ante las verdades bíblicas que inundaban su alma, buscó una iglesia adventista para reunirse con aquellos que creían y predicaban estas cosas.

Con el cariño de la iglesia, Paulo también se sensibilizó y comenzó a profundizar en el estudio de la Biblia. Hoy, por la gracia de Dios y el mensaje del El conflicto de los siglos, Paulo y María (así como Eduardo, Elaine, Rodrigo, Evelyn, Wesley y Nataly, otros miembros de su familia) se bautizaron y son líderes comprometidos de la iglesia.

“Los resultados de la circulación de El conflicto de los siglos no han de juzgarse por lo que ahora se ve. Leyéndolo, algunas personas serán despertadas y tendrán valor para unirse de inmediato con los que guardan los mandamientos de Dios. Pero, un número mucho mayor que lo lea no tomará su decisión hasta que vea que los precisos acontecimientos que han sido predichos están ocurriendo. El cumplimiento de algunas de las predicciones inspirará fe de que otros también ocurrirán, y cuando la Tierra sea alumbrada con la gloria del Señor, en la hora final, muchos seres humanos tomarán posición del lado de los mandamientos de Dios como resultado de este instrumento” (ibíd., pp. 147, 148).

El enemigo tiembla. Sabe que estos escritos inspirados lo desenmascaran, y se resiste a perder a sus cautivos. Podemos esperar sus furiosos ataques. Por eso, debemos orar más, estudiar más este libro, planificar su repartición con la iglesia, preparar las finanzas para su distribución y hacer una entrega intencional con las personas más cercanas. ¡Seamos parte de este movimiento! Hoy hay muchos como Paulo y María que necesitan ser alcanzados. ¿Vamos juntos?

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