El mijo es un cereal originario del continente asiático y su consumo se ha extendido al mundo entero. En algunas regiones es un componente esencial en la alimentación de la población.

Sus pequeños granos son fáciles de cocinar y en general es un alimento muy accesible. Nutricionalmente es un cereal más rico en proteínas y grasas que otros, como por ejemplo, el arroz.

Como todos los cereales, es ideal combinarlo con legumbres para obtener una proteína más completa. No contiene gluten; aporta grasas de buena calidad y es rico en ácidos grasos mono y poliinsaturados, con predominio de los omega-6.

Contiene hidratos de carbono de lenta absorción y un gran cantidad de fibra soluble e insoluble. Es un alimento que brinda saciedad y contribuye a mantener equilibrados los niveles de glucosa en la sangre.

Los minerales más destacables en su composición son el magnesio, el fósforo y el manganeso. De este último mineral, 100 g de mijo aportan el 80 % de los requerimientos diarios. También es fuente de hierro y zinc. Las vitaminas que más se destacan en su composición son vitaminas del grupo B, incluso el ácido fólico.

Es un cereal muy valioso para incluir en una alimentación balanceada y saludable. Hoy te proponemos que pruebes las croquetas de mijo. Puedes encontrar esta receta y muchas más en el recetario Sano y sabroso: Recetas fáciles para lucirse.


“Mijitas”: Croquetas de mijo

Ingredientes:

  • ¾ taza de mijo crudo.
  • 1 y ½ tazas de agua.
  • 1 cdta. de sal.
  • 3 cdas. de semillas de lino trituradas + 4 cdas. de agua.
  • 3 zanahorias cortadas en trozos.
  • 3 dientes de ajo picados.
  • 1 rodaja de 5 cm de jengibre fresco rallado.
  • ½ cdta. de comino.
  • 2 cdas. de aceite de oliva.
  • 2 cdas. de semillas de sésamo tostadas.
  • 1 puñado de cilantro o perejil fresco picado.

Preparación:

  1. Colocar el mijo en un colador fino, lavarlo bajo el agua y escurrirlo muy bien.
  2. Cocinarlo en una olla durante un minuto, hasta que se seque y comience a dorarse.
  3. Añadir agua a temperatura ambiente y sal; dejar que se cocine a fuego máximo hasta que comience a hervir. Luego, bajar el fuego a mínimo, tapar la olla y cocinar durante 20 minutos, hasta que el mijo quede tierno y el agua se haya absorbido por completo.
  4. Mezclar el lino con 4 cucharadas de agua, y reservar.
  5. En una procesadora, colocar los trozos de zanahoria junto con los ajos, el jengibre y el comino. Triturar hasta formar un granulado fino.
  6. Calentar una sartén, agregar el aceite de oliva y rehogar la mezcla de zanahoria hasta que se dore levemente.
  7. En un recipiente mediano, mezclar el mijo con el lino hidratado y la preparación de zanahoria. Agregar las semillas de sésamo y el cilantro picado, y mezclar muy bien.
  8. Rectificar la sal y dividir la preparación en 12 bolitas, aplastarlas levemente y cocinarlas en una sartén dorándolas de ambos lados.

Responder a Comentario

Tu correo electrónico no sera publicado.