En su última columna como líder máximo de la DSA, el Pr. Köhler nos brinda una reflexión sobre la transición del liderazgo de la iglesia en Sudamérica.

El 30 de octubre de 2006, la Junta Directiva de la División Sudamericana (DSA) me dio la responsabilidad de liderar la Iglesia Adventista en ocho países de Sudamérica. Yo era muy joven: contaba con solo 38 años y únicamente tenía cierta experiencia en el liderazgo del Ministerio Joven. Fue un desafío sostenido por el fuerte apoyo de la iglesia y la gran conducción de Dios.

Todavía recuerdo el primer texto que escribí para la Revista Adventista (RA) cuando fui electo. Fue publicado en enero de 2007 y el título era: “Una página en blanco”. Comenzaba un viaje desconocido, con muchas expectativas, sueños y desafíos. Durante casi 15 años, el Señor me permitió escribir muchas páginas: 184 para la columna de la RA y 365 para el devocional Nuestra Esperanza.

Sin embargo, las páginas más significativas no son las del papel, sino las que registran una historia viva, escrita en ocho países por muchas personas, en diferentes idiomas y diferentes culturas. ¡Cuántas bendiciones se han registrado en estos 15 años! Muchos miles de vidas fueron transformadas a través del bautismo, se plantaron 9.066 nuevas iglesias mediante 1.977 nuevos pastores. Aún más llamativos fueron los 309 millones de libros misioneros entregados entre 2007 y 2021, lo que representa casi un libro por cada habitante del territorio sudamericano. Más que números, son vidas, sueños, luchas, lágrimas, logros y milagros… muchos milagros.

Por su parte, otras páginas registraron el crecimiento de la vital estructura de nuestra iglesia. La Red Nuevo Tiempo llega ya a buena parte de los 340 millones de habitantes de la DSA. El Instituto Adventista de Tecnología (IATec) surgió para llevarnos a un salto tecnológico, optimizar el uso de los recursos financieros y facilitar la organización y el crecimiento de la iglesia. Nuestras casas editoras (ACES y CPB) publicaron, entre ambas, casi un millón de colecciones de libros de Elena de White, a precios accesibles para todos. Hubo muchas líneas dedicadas a las diferentes instituciones.

Más allá de esto, algunas páginas no registran números, sino los resultados de una visión: Dejaron marcadas la búsqueda permanente del crecimiento en cantidad y calidad; el compromiso de un discipulado sencillo y maduro (basado en la Comunión, las Relaciones y la Misión); la necesidad de tener una iglesia evangelizadora y solidaria (que es distinta, pero no distante), y que no solo comparte el conocimiento bíblico, sino también ofrece ayuda a los necesitados.

Faltan páginas para registrar cada detalle de esta historia escrita por muchas manos. Son las manos de hombres y mujeres fieles y dedicados que asisten y dirigen nuestras iglesias. Las manos de misioneros voluntarios incansables en compartir la esperanza. Las manos de pastores comprometidos que dirigen a la iglesia con amor y dedicación. Las manos de gerentes que no temen hacer movimientos simples, audaces y relevantes. Las manos del equipo de la DSA, que trabaja de forma integrada. Las manos de mi esposa y de mis hijos, quienes aceptaron pagar el alto precio por cada línea de esta historia. Sobre todo, las manos de Dios, quien apoyó a todas las otras manos que trabajaron por una iglesia cada vez mejor en un mundo cada vez peor.

Pero, llegó el momento de dar vuelta la página. El 14 de abril de 2021 recibí otra página en blanco, de la Asociación General, cuando me eligieron para servir como secretario ejecutivo de la sede mundial de la iglesia. Junto con mi familia, decidimos aceptar el desafío de esta responsabilidad más amplia, de cara a una nueva cultura, para contribuir al cumplimiento de la misión en el ámbito mundial. Empiezo esta nueva historia con gratitud a todos los que ayudaron a escribir cada página de la historia pasada y una renovada confianza en el Dios que nos prepara para redactar los capítulos venideros.

Otra página en blanco fue puesta en manos del Pr. Stanley Arco, elegido recientemente para liderar la DSA. Él es equilibrado, dinámico, integrador y comprometido con los principios bíblicos. Es un líder experimentado, con más de 33 años de trabajo, y que se ha desempeñado en 6 uniones diferentes. ¡Que el Señor lo guíe al escribir las próximas páginas de esta historia! ¡Y que sean las últimas, para que pronto se haga realidad nuestra gran esperanza!

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