Siete consejos para encontrar el amor de tu vida.

El amor es un misterio que nos intriga a todos. Cuando nos enamoramos, perdemos la noción del tiempo, del frío, del calor y del hambre. Hasta podemos soportar cualquier incomodidad solo por estar con el ser amado. Recuerdo que cuando mi novia (actual esposa) vivía en Argentina y yo en Chile, realizaba muchos viajes interminables solo para estar con ella. Hemos leído que “el amor mueve montañas” y que “el amor cambiará el mundo”. También sabemos que hay más canciones de amor que de otro tema.

Lo sabemos: el amor está en todas partes. Un profesor de la universidad siempre decía que nosotros nos movemos para ser amados, y todo lo que hacemos desde que nacemos es para sentirnos amados. En este contexto, nuestra sociedad nos alienta a satisfacer este amor inmediatamente, porque hoy los seres humanos estamos hambrientos de amor. 

Fórmula para amar

A mí me gusta escuchar radio, sobre todo cuando me desvelo. En cierta ocasión, sintonicé un programa de una emisora en el que los oyentes podían llamar y contar sus historias de amor. Me sorprendió la cantidad de personas que llamaba para contar sus historias de amor no correspondido, o que habían terminado muy mal, y cómo ahora estaban destrozadas.

El amor es un sentimiento que nos llena de tal forma que cuando nos falta nos deja tan vacíos que muchos no pueden seguir adelante. No hablaré de teorías científicas del amor que lo marginan solo a niveles altos de testosterona que solo dura seis meses. Creo que el amor es un principio que puso Dios en nuestros corazones para ser felices. De él proviene todo, y nunca dudemos de que él nos ama con un amor que jamás podremos entender. El amor que nosotros entendemos necesita reciprocidad (“solo si tú me amas, yo te amo”). ¿Qué amor nos muestra Dios que nos ama por sobre las circunstancias, que nos ama a pesar de que no creamos en él o lo rechacemos? Poder entender este amor sublime será una tarea de la Eternidad. 

En este artículo, te puedo dar una solución a cualquier problema amoroso que tengas. Lee bien. Esta es la fórmula: “No busques a alguien que te ame, sino busca a quien amar. Esa es la fórmula de Dios”. Sí, él nos dice: “Yo te amé primero con amor indecible”. Entonces, te invito a reflexionar sobre la forma en que amas, a quién amarás y sobre todo a quién elegirás para amar. ¿Sabías que esa decisión será la base de tu felicidad en esta Tierra? 

No es poca cosa saber elegir a quien amar. Por eso, quiero darte siete consejos para encontrar el amor de tu vida como cristiano/a: 

  1. Debe creer lo mismo que tú. La Biblia es clara en 2 Corintios 6:14: no sean yugo desigual. Qué hermoso es ir juntos al culto, orar juntos y adorar juntos. Por favor, no me digas “No hay problema, yo lo convertiré”. Me faltan dedos de las manos para contar cuántos fracasos vi por esta forma de pensar. Además, tú no conviertes a nadie. Es Jesús quien trasforma los corazones.
  2. Deben amarse de la misma forma. El amor es recíproco. Es 50 % y 50 %. Si sientes que estás dando más en la relación, esa persona no es la indicada.
  3. Deben tener fidelidad total (y también digital). En el noviazgo se practica la fidelidad, así que tu pareja debe ser fiel 100 % a ti. El respeto y la honra comienzan en el noviazgo. Así, tu novio o tu novia no pueden tener conversaciones subidas de tono en Internet y menos conversaciones que tú no puedas ver.
  4. Deben prestar atención a lo que todos dicen. Cuando todos opinan y observan que son una pareja bendecida y guiada por Dios, van en buen camino. Cuando una pareja está en armonía con el Cielo, se nota. Pero, cuando tus padres no están conformes con la relación, tus líderes en la iglesia te cuestionan e incluso tus amigos están incómodos con tu relación, es tiempo de evaluar si está siendo de bendición para ti.
  5. Deben mantener los límites. Si tu pareja te cuida, y evita situaciones de no retorno en lo sexual, esa es una pareja en la que puedes confiar. Además, deben hacer pactos, como pareja, en cuanto a las tentaciones que se les presenten. (Eviten estar solos.)
  6. Deben proyectarse e imaginarse de aquí a diez años. Si puedes ver a tu novio como un padre criando a tus hijos y cuidándote, entonces es el indicado. Si puedes ver a tu novia como la mujer que te apoyará y será una madre amorosa, entonces ella es la indicada. Pero, si tu mente se resiste a proyectarse con tu pareja, es tiempo de apartarse.
  7. Recuerda que ahora solo ves el 10 %: En una relación, antes de casarte, solo se ve un pequeño porcentaje de lo que somos. Si ahora hay malentendidos y peleas, si existe violencia física o psicológica y si hay escenas frecuentes de celos, ten en cuenta que eso no mejora con el tiempo. Al contrario. Esto es solo el 10 %. Cuando te cases, verás el otro 90 %. Seguramente esto será la destrucción de tu matrimonio.

¿Pasaste bien por estos siete consejos? Entonces, prepárate para tener un matrimonio bendecido por nuestro Dios, y mientras esperas recuerda esto, que en lo personal me sirvió mucho:

  1. Mantente ocupado: Predica, participa en las actividades de la iglesia y trabaja por el Señor. 
  2. Comparte con tus amigos: Conoce muchas personas; así sabrás cuáles son las características que te enamoran de la futura persona elegida.
  3. Prepárate para el matrimonio: Estudia, lee y ora por ese momento único.
  4. Ahorra: Ahora que no tienes grandes gastos, debes ahorrar para tu futuro.
  5. Ciclos de vida: Disfruta cada etapa de la vida; ahora estás en tu juventud, y debes gozar con la persona correcta.
  6. Huye de la tentación: Internet, redes sociales (ambas mal usadas), así como las relaciones fugaces, nos hacen perder nuestro foco.

Finalmente, el matrimonio es creación de Dios y fue hecho para que seamos felices; no echemos por la borda este gran privilegio que nos dio el Creador de disfrutar la Eternidad con aquella persona que elegimos para ser felices.

Responder a Comentario

Tu correo electrónico no sera publicado.